8/12/06

La Nouvelle Vague y sus detractores

Jean-Luc Godard, Françoise Truffaut, Claude Chabrol, Eric Rohmer... ¿qué cinéfilo (o cinéfago) no ha oído estos nombres alguna vez? La mayoría de las veces, por desgracia, escupidos por algún patán sin conocimiento de causa para hacerse pasar por entendido en la materia. Son el corazón de un movimiento surgido a mediados-finales de los 50, primero como críticos de cine en la revista Cahiers du Cinéma de André Bazin, después como ''autores''. Eran una panda de cinéfilos insaciables a los que la vida (más bien, Bazin) les dio voz y voto. No eran grandes del cine y no trabajaban en nada relacionado con el 7º Arte, es más, alguno no había terminado ni los estudios... solamente eran personas normales con un hobby: ver películas. En Cahiers mostraron su capacidad para realizar grandes críticas sobre las obras vistas (ensalzando la idea de que el director era el padre indiscutible de la película y reconociendo la genialidad de realizadores como Alfred Hitchcock) y desarrollaron sus habilidades cinematográficas hasta el punto de confeccionar guiones para cortos y largometrajes. Ya, ya sé que no os he descubierto nada nuevo... y, como os sabéis el resto de la historia, no os la contaré.

Hasta hace unos años, todo el mundo alababa a estos autores. Ahora se ha puesto de moda decir que están pasados de moda, desfasados, que creyeron estar cambiando el mundo cuando no estaban haciendo nada, que defendían ideas ridículas (cinema verité)...

La idea del cine que tenían estos directores acerca de su medio de expresión era captar la realidad (si bien el cine es la mentira a 25 imágenes por segundo). André Bazin les enseñó que, cuanto más cercana estaba la historia a la realidad, mejor era la película. Una idea un tanto peculiar... y derivó en un género sin mérito alguno como es el documental (si lo único que tienes que hacer es grabar a desgraciados viviendo sus dramas, hacer cine se reduce a llevar la cámara al hombro y saber montar lo grabado en la postproducción... y eso no es cine. Eso apenas tiene mérito alguno... lo único bueno que tiene eso es que los de Zambia se están forrando porque, a veces, les dan un porcentaje de los beneficios). Pero la idea de documental no era la que tenía Bazin en mente, sino la de contar historias tan parecidas a la realidad que el público se conmoviera (por catarsis, por empatía, etc.). Esto fue más o menos seguido por todos.

Godard lo hizo perfecto hasta la muerte oficial de la Nouvelle Vague (allá por el '65), luego usó los recursos cinematográficos de los que disponía para hacer propaganda de sus ideas marxistas-maoístas. Truffaut es el que se lleva la palma. Amaba al cine más que a la vida, más que a las mujeres... más que a nada. No ha habido persona más sensible al cine que él. Incluso Bertolucci lo caricaturizó cariñosamente en El último tango en París (siendo Jean-Pierre Léaud el que interpretó a este doble de Truffaut, como no... incluso llevaba la chaqueta de cuero marrón característica de FT), viéndose claramente una obsesión por el cine hasta extremos inhumanos.
La Nouvelle Vague demostró un amor por el cine capaz de derribar cualquier barrera... y todavía hay quien se dedica a desprestigiar a los genios más grandes del mundo del celuloide... el mundo esta lleno de ignorantes. Eso tampoco es nada nuevo.

2 comentarios:

Suzie Marlango dijo...

me alegrsa saber que hay gente que admira La Novelle Vaque,como yo...
pero sólo dos cosas: 1)no hay nadie que realmente ame al cine que ahora desprestigie a este movimiento y 2)no creo que que no fueran personas grandes cuando eran jóvenes...ya sólo por seguir este artel entenderlo, reflexionar,y trabajar en él con gran esmero y eterna dedicación, lo son!!
Aunque sé que Truffaut es uno de los grandes y hay algunas películas que lo demuestran,para mí gordad tiene algo especial, tan especial que hibiera sido una de esas personas por las hubiera dado un trocito de mi vida por conocer!
gracias por la entrada... se echa de menos que alguien piense igual que tú!
un saludo

Suzie Marlango dijo...

ah!!y siento las comidas de palabras...es demasiado tarde y aún sigo aquí...:s