16/11/09

Sueña un poco conmigo

Escribo desde lo más hondo esta noche, siempre pido soledad porque es entonces cuando intento hablar contigo. La tarde fue desgarrada por el amor en fuga y aún no sabría qué había ocurrido de no ser por la lluvia que se deshizo en el cielo junto a tantas oportunidades dadas a la vida, una por cada mañana. Desde aquella lluvia estoy sediento; acércate a la ventana que no se puede cerrar y dime cuánto de ahí arriba desearías que fuera cierto. Algunas de esas estrellas tiritan desde la nada y ya están muertas, alumbra tus ojos el brillo de lo que se fue, pero podría encendértelas sin mezclarlas con un calor que ya nos es extraño. Pasaste un rato refugiada en tu pelo, buscando una respuesta entre las sábanas de una supervivencia que alberga cada vez menos por lo que sobrevivir para clavarla en tus deseos vetados y esconder tu fe y castigarla por seguir ahí, como una vela lejana ondulándose en la distancia de lo etéreo. A esa ilusión desterrada, a ese rincón proscrito, a lo poco que queda de ti es a lo que yo hablo. Todo se debe a este ambiente que nos envuelve, porque hay personas que los relojes no pueden medir y tú siempre has sabido escapar del tiempo. Ahora apágalo todo y túmbate lentamente en tu cama, me gustaría que vieras la soledad como lo contrario a mí y que la sintieras así como yo la siento, añadiéndole frío a este invierno. Los ojos cerrados hacen del vacío un grito sordo y abrirlos lo oscurece todo, así que sueña un poco conmigo, si te atreves, si te permites hacerlo, aunque no quieras. Sueña un poco conmigo ahora que no estoy muerto, ahora que puedo hacer que abras tus ojos sin haberlos abierto y no sentirte sola nunca más. Agárrame fuerte con tu mente en mitad de cada tormenta y seré tu amuleto, porque me es más fácil rescatarte que verte llorar. Sueña un poco conmigo y escúchate cuando lo hagas, que yo me ocuparé del resto.

6 comentarios:

Cuentacuentos dijo...

Magistral

Sugar Free dijo...

No words...

Zoográfico dijo...

No podría haberlo escrito sin vosotros, nunca mejor dicho.

Cuentacuentos dijo...

Una comadreja por estos lares? Hazle caso al tío Adolf Cho, eliminalo, ni es rubio ni tiene los ojos azules y ademas es gay.

Zoográfico dijo...

Las dos morenitas que más le gustan a mamá no se pueden pelear. Libertad, señores, libertad. Haced de mi vida un paseo por la Jamaica negra.

Cuentacuentos dijo...

Man, te ha llamado morenita, xD Yo solo te lo digo xD