Mostrando entradas con la etiqueta mordaz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mordaz. Mostrar todas las entradas

25/5/08

Pon una bomba en Hacienda

Aviso: Hay dos tipos de personas, los inteligentes y los que nacieron por cesárea.

Dicen que el Rey saldrá en la tele mañana a las 6 de la mañana para proclamar que, a partir del 2002, todos los negros tendrán que vacunarse de las mismas cosas que los perros y los monos. Estas declaraciones, extraídas de un comunicado a la revista ZERO, han desencadenado una oleada de acontecimientos imprevisibles de incalculable magnitud. La gente ha salido a la calle y han quemado, en nombre del Rey, al Rey, realizando cortos bélicos (decir corto bélico es como decir ''polla bélica'', eso no pega ni amarrao) y el ejército, como contraataque al pueblo llano por no dejarles aparecer en sus cortos, ha optado por crear cargos militares superiores al Rey. Un enano, el hermano del Mayor Thompson, el Menor Von-Trapp, ha nombrado así al Sub-Rey. El Sub-Rey es una figura con el poder de modificar la Constitución en beneficio propio y de aquellos que defiendan su causa, que no es otra que dejar de comer. El Sub-Rey puede despedir al Rey si le apetece, readmitirlo en la empresa, gobierna España, Winsconsin y Cataluña. Nadie conoce nada del pasado del Sub-Rey, ni siquiera su nombre.

El conflicto ha llegado a China y la ha enfrentado directamente con Winsconsin, pasando a ser competencia del Sub-Rey. Tras una serie de malabares por parte de brigadieres y demás asesinos de la triple raza, el emperador de China, Chin Chinsen, ha decretado el estado de ''desonol''. Atacar sería un desonol, de la misma forma que defenderse o cualquier otra posibilidad. Winsconsin sacó un libro hace un par de semanas, ''Cómo ser de Winsconsin'', en el que te enseñaban a engordar lo suficiente como para ser bien recibido allí. Siempre había quien era más gordo que yo (ni siquiera destaqué en eso, maldita infancia mediocre), pero Winsconsin siempre ha sido GordLand San Antonio. El libro sostenía que podías ser de Winsconsin en dos pasos transcritos tal cual aquí: ''1- comer hasta ser un gordo y 2- era solo un paso, que me he confundido, soy un gordaco. 3- el maikelyason''. Eso es todo el texto del libro, lo demás son fotos de gordas. Hoy se cumplen 10 años desde que Winsconsin se convirtió en una falla de tanto gordo que hay allí suelto y, para festejarlo, se ha cambiado el gentilicio de Winsconsin a ''choi-un-fat''.

La encuesta ha sido un éxito, supongo que todos tenemos a Pau Donés ocupando un pedacito de nuestros corazones, fascinándonos y alentándonos a mejorar con su calidad y su entrega. Estamos todos de suerte, dicen que va a hacer una colabo con Porta, otro de los grandes héroes de esta vida. Cuando miren hacia atrás, dentro de un par de siglos, llamarán a ésta la época Porta-Pau-Miguel Bosé. Jamás tres nombres habían descrito un siglo con tanta claridad. Puedo decir lo que me salga de los cojones porque soy un monje trapense.

21/5/08

Tus preciosos pies de barro

Aviso: este blog no respalda sus teorías con estudios realizados por la Universidad de California.

En 1940 o por ahí, después de muchos intentos bajo el agua, los Nazis crearon a los chinos: hombres bajitos, baratos, manejables, eficientes, entrañables y prácticamente indestructibles. Para contrarrestar este desfavorable desequilibrio, los ruso-gringo-londres-francia y alrededores crearon a los japoneses, su versión del androide definitivo, equipado con más inteligencia que los chinos: si unos sacan Nintendo, los otros les sacan la Play 3 para esclavizarlos de por vida, un gran contraataque. Todo iba según lo planeado hasta que los japoneses, en un alarde de egocentrismo propio de HAL-3000, se sublevaron contra mamá... pero mamá era demasiado para esos chiquitines y los mandó callar con dos bombazos, Hiroshima y Nagasaki. Asunto resuelto, o eso pensaban todos, hasta hace un par de meses, cuando América tuvo que amenazar a sus vástagos con el correctivo más devastador que haya conocido varón: la Bomba Navarro.

Estoy harto de la forma de hacer las cosas hoy día. La gente vive como si supieran que están en una etapa de transición, como si supieran instintivamente que el siguiente gran acontecimiento histórico que va ocurrir, ocurrirá unos cien años después de que todos ellos mueran y se sientan a verlas venir. ¿Cómo va a tocarle la lotería a quien ni siquiera ha comprado el billete? Pues más triste es el caso de los que consiguen algo: los ídolos. Todo el mundo los necesita para dar un poco de sal a sus insulsas existencias, es normal, pero al final acaban viviendo su vida a través del sueño de quien está ahí arriba, como un manido consuelo de tontos, como llamar terapeuta al loquero. La mayoría de los que están ahí arriba a día de hoy dan la impresión de no merecérselo, son como los héroes del 2 de mayo: una panda de cabrones analfabetos. Entremos en el mundo de la música sin salir del mundo gonzo: los ídolos de hoy se bajan del escenario y no derrochan carisma e inaccesibilidad, no te dan a entender que ellos tienen algo que tú no tienes, no actúan como si hubieran descubierto el significado de la vida y no quisieran compartirlo contigo, carecen del magnetismo que derrochaban antaño. Elvis se comía el escenario que pisaba y, cuando bajaba, seguía siendo Elvis... y la gente lo trataba como al rey en cualquier momento y circunstancia, porque él era así, no desempeñaba un papel en sus conciertos y al terminarlos se comportaba como cualquiera. Lo mismo pasa con Dylan o los Beatles, irradiaban una fuerza inigualable, una forma distinta de acercarse a ti y hablar contigo como si te conocieran de siempre y te convencieran de que no tienes ni idea de cómo son ellos, pero te encantaría saberlo. Los de ahora son como esos vecinos insulsos a los que saludas por educación: hola y adiós... y se muestan demasiado campechanos, como restándole importancia a lo que saben hacer... suongo que tampoco sabrán hacer demasiado. No es modestia, es que son conscientes de su falta de talento, de que no son para tanto.

Y hoy se cierra con la anécdota del O'Leico, esto es, el señor Hank Pascual descargando sus fluidos sexuales en los tanques de leche de sus ordeñadoras mientras piensa: ''esto se lo van a beber mil zorras bestiales. Bebed, que os follo, bebed''. Es su forma de acercarse a la belleza y, si creo que es lo que él hace, es porque yo también lo haría si estuviera en su lugar. Si seguís bebiendo leche ahora que sabeis que es el oleico es que no os funciona bien la chola.

22/2/07

Tarantino y sus... ''influencias''

El tío más listo pensará que esto va de hablar de City on Fire y cosas así. Que si Tarantino plagia, que si sus películas no son más que la mezcla de unas cuantas pelis de serie B... paso de ser un afluente más de esos ríos de tinta. Tarantino ha sido influído por muchos (quien lo quiera ver como eufemismo que sonría pícaramente o que llore de la risa en los comentarios), pero también influye en los demás. ¿Cómo se come eso? No sé cómo, pero sé dónde: en McDonald's.
El otro día entré en un McDonald's, no por nada, solo porque hacía mucho que no saturaba mis venas de grasa y me dije: ''¿por qué no?'' Tanto tiempo hacía que no entraba en un McDonald's (o eso o soy más despistado que la hostia, que también) que fui a pedir una royal con queso, por hacer la gracia. Para mi sorpresa, la royal con queso había desaparecido... la llamaban de otra manera... cuarto de libra con queso!! Yo frené en seco y pensé: ''Esto no puede ser por Pulp Fiction. No puede ser que, por cachondearse del nombre y decirlo en una peli, los McDonald's europeos llamen ahora también cuarto de libra a la royal con queso... ''. ¿Coincidencia? No lo sé... lo único que sé es que hasta hace unos meses allí se servía la royal y ahora se sirve el cuarto de libra con queso, aunque no sepamos qué significa eso de ''cuarto de libra''... joder, es que usamos el puto sistema métrico! Haced vosotros la prueba en el McDonald's más cercano.

11/2/07

Cristianófagos

Hace tiempo, el deporte tenía hasta gracia. Sí, el deporte en general, de todo tipo, desde las canicas hasta el fútbol, pasando por el ajedrez (mis disculpas a los tiquis-miquis que no lo consideren deporte). ¿Cuándo fue ese ''hace tiempo''? Cuando los romanos tuvieron la genial idea de poner a pelear leones contra cristianos en la arena de los anfiteatros. Suena descabellado, pero luego uno reflexiona y se acuerda de que la tauromaquia no ha muerto... y ya no parece tan descabellado, ¿no?
Leones (o tigres, en la versión angelcristiana), cristianos... eran luchas un tanto desigualadas. Los animales contaban con sus fauces y sus garras, los cristianos tenían a Dios de su lado... aunque se acordasen de su madre cuando eran masticados y/o engullidos. Todo el público esperaba a que se produjera un milagro como que el cristiano empezara a echar fuego por la boca hasta freír al animalito hambriento de turno... nada más lejos de la indómita realidad.
No me gustaría traer aquellos deportes a los de hoy día, porque después del vigésimo cristiano devorado sin que haya milagros por medio, la cosa se vuelve repetitiva, monótona... es decir, otro petardo. Aquí no hay que innovar, porque los cambios radicales no suelen convencer al personal... hay que parecer innovador, es decir, reconvertir ideas, reciclarlas, plagiarlas, pero meterles un toque más ''old school''.
¿Cómo podría hacerse eso? Fácil. Fórmula 1, por ejemplo. Que el conductor maneje el coche con una mano mientras lleva una pistola en la otra. Así las carreras serían realmente apasionantes. Si lo trasladamos al mundo de las motos, es más bonito con espadas que con pistolas. Un espadazo a 200 km/h siempre resulta divertido para los ojos, ¿verdad? Y luego, el que ganase el campeonato de fórmula 1 y el de motos se enfrentaran en una carrera. Sería un poco desigualado, me imagino a Valentino Rossi pensando: ''A ver, solamente tengo que aguantar esta recta esquivando balas como pueda y luego, cuando llegue a esa curva, saco la espada y que sea lo que Dios quiera''. Al final, todos los deportes son el mismo, pero con diferentes caras.

6/2/07

Bueno, esa es la versión social

Señores, señoras, niños, niñas prostitutas de este país y colindancias, después de un parón de nosecuantas semanas debido a conflictos con acreedores y ex-agentes de la administración Carter despedidos por razones que no vienen al caso (¿verdad?) se abre la veda una vez más, aunque quizá vuelvan a haber parones, quién sabe. Me siento ahora mismo en el nivel creativo alcanzado por Nacho Vigalondo cuando se inventó la Bat-Bola (sí, me he bebido todo eso, sí, me he fumado todo eso y sí, no me he follado a todas esas porque quería hacerlo como el original...) pero los sueños están vacíos. Me refiero a los verdaderos sueños, supuestos imposibles, irrealizables. Yo, hasta que no llegue el día que vaya al cine y vea una película en la que Adolfo Hitler sea meticulosamente interpretado por Wesley Snipes (¡o viceversa!) no podré decir que los sueños se cumplen. La gente deprecia (no es una errata, está bien escrito, señor sabelotodo) la palabra ''sueño''. No es lo mismo decir que tienes sueño a que tienes un sueño o varios sueños. De donde yo vengo tener un sueño no te hace más listo, sin embargo, saber que no se cumplirá si que te da inteligencia... por lo menos vas más espabilado y sabes antes de qué va la vaina. Con todo esto quiero decir que nos planteamos nuestros sueños como metas a alcanzar (¿pesadillas incluídas? Sado-maso) y, por ello, bajamos el listón, para que su consecución sea factible. No pretendo ser mordaz ni alentaros a vosotros, queridos lectores, a perseguir objetivos imposibles o carentes de verosimilitud... solo quiero decir que, en esta vida, la mediocridad puede contagiarse hasta viciar nuestras verdaderas capacidades.

12/1/07

¿Humor Inteligente? Conexiones Neuronales

El otro día estaba tirado en la cama, en uno de estos momentos que sueñas con que no suena el teléfono y nadie te da el coñazo mientras miras absorto el techo blanco hasta quedarte medio bizco. En esos momentos es cuando se te ocurren las cosas más ingeniosas o los pensamientos más lúcidos. Una frase cruzó mi mente, saliendo de la nada: ''Tu capacidad de empatía se mide por el tiempo que tardas en hacerte una paja''. Examiné la frase de cabo a rabo, por si era una incoherencia o algo que había oído y mezclado... pero nada. Y ahora pensadlo bien, es cierto.

No pretendo ser un tipejo con un humor bastante negro dándoselas de ingenioso, paso de la frase. Cuando se me ocurrió me reí, pero me di miedo a mí mismo. ¿De dónde salió esa idea? Sinceramente, señores, no fui consciente de la conexión entre la empatía y la masturbación, pero esa frase tenía más razón que Copérnico. Supongo que salió de mi subconsciente, porque no recuerdo haberla escuchado. El subconsciente me juega malas pasadas últimamente.
Hace un par de noches soñé que me ocurría algo maravilloso (cuando te despiertas, vuelves a la pesadilla, esa a la que llaman vida, menudo eufemismo)... y al despertarme no me acordaba de nada. Al final va a ser cierto lo que me dice mi ex: ''solamente te acuerdas de lo malo'' (lástima que no pueda imitar su tono de voz por aquí). El sueño me dejó un regusto a que no me volvería a sentir así de bien en la vida. Es bastante desconcertante lo que es capaz de decirte el subconsciente. Revisaré mis conexiones neuronales como si fueran la línea ADSL o algo así.

19/12/06

Historias de la radio

Aviso: el artículo 169 de la Constitución se redactó por miedo a una posible resurrección de Franco.

Un tipo llamado ''El 12'' presentó en la radio un documental sobre un niño bulímico que todas las noches viejas, mientras todo el mundo se prepara para tomar las 12 uvas él se toma 12 melones, pero le da tiempo para vestirse de azul, salir por la ventana, entrar por la chimenea, dejar 2 putas mierdas de regalo mal envueltas en papel de periódico a color, salir por la chimenea, entrar por la ventana, quitarse el traje y esperar a que todo el mundo se tome la primera uva. Al ver a aquel pobre muchacho, ''El 12'' pensó que se merecía un documental entero, dirigido hacia él, para que todas las razas sociales de nuestra asquerosa vida se fijasen en esa persona gorda, vil, ruin e infame.
Pero dejemos de hablar de mi hijo el infame. ''El 12'' siguió con sus reportajes mordaces (pero no sea tan mordaz), incluyendo en esa antología la historia del ''Papá Cohen''.
El ''Papá Cohen'', que no ha de ser confundido con el ''Mamá Cohen'' ni con el ''Sam-Sagaz (pero no sea tan mordaz) Cohen'', fue un hombre que tuvo un mal polvo una noche y, como consecuencia de esto, 8 meses después tuvo un hijo, el cual fue directamente a la incubadora, porque no era un niño normal, era un huevo con una insuficiencia renal que le provocaba supersacerdocio cerebral. Acusa a sus progenitores de haberlo abandonado en aquel McDollar cargando a su cuenta su McFlurry.