Mostrando entradas con la etiqueta tarantino. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tarantino. Mostrar todas las entradas

22/2/07

Tarantino y sus... ''influencias''

El tío más listo pensará que esto va de hablar de City on Fire y cosas así. Que si Tarantino plagia, que si sus películas no son más que la mezcla de unas cuantas pelis de serie B... paso de ser un afluente más de esos ríos de tinta. Tarantino ha sido influído por muchos (quien lo quiera ver como eufemismo que sonría pícaramente o que llore de la risa en los comentarios), pero también influye en los demás. ¿Cómo se come eso? No sé cómo, pero sé dónde: en McDonald's.
El otro día entré en un McDonald's, no por nada, solo porque hacía mucho que no saturaba mis venas de grasa y me dije: ''¿por qué no?'' Tanto tiempo hacía que no entraba en un McDonald's (o eso o soy más despistado que la hostia, que también) que fui a pedir una royal con queso, por hacer la gracia. Para mi sorpresa, la royal con queso había desaparecido... la llamaban de otra manera... cuarto de libra con queso!! Yo frené en seco y pensé: ''Esto no puede ser por Pulp Fiction. No puede ser que, por cachondearse del nombre y decirlo en una peli, los McDonald's europeos llamen ahora también cuarto de libra a la royal con queso... ''. ¿Coincidencia? No lo sé... lo único que sé es que hasta hace unos meses allí se servía la royal y ahora se sirve el cuarto de libra con queso, aunque no sepamos qué significa eso de ''cuarto de libra''... joder, es que usamos el puto sistema métrico! Haced vosotros la prueba en el McDonald's más cercano.

10/12/06

¿Dónde celebrará Tarantino el año nuevo?

La nochevieja es un ritual bastante extraño en mi ciudad. Existe ese despotismo por el cual uno es capaz de dejarse un buen puñado de billetes y decir que ha merecido la pena aunque esa noche se lo haya pasado fatal o se haya aburrido.

A principios del enero de este año que muere me bajé uno de mis programas favoritos: Late Night With Conan O’Brien... que en España vendría a ser como Buenafuente pero con gracia y buenos invitados. El programa era del 3 de enero de 2006 y su invitado principal era el grandísimo e incomparable icono del cine Quentin Tarantino.

La entrevista fue maravillosa: Conan O’Brien, un tipo que tiene un gran currículum (salió de Harvard con matrícula de honor para escribir chistes para Saturday Night Live, el programa de humor por excelencia en América y luego como guionista de los más desternillantes y locos capítulos de los Simpson para acabar con un programa propio justo después de el de Jay Leno, al que sucederá en su retiro en un año o dos) y que creó el tipo de humor que más gracia me hace junto al de Woody Allen y Quentin Tarantino, que sacó a la palestra el lugar donde celebró él la llegada del nuevo año: Islandia! La entrevista no tiene desperdicio. QT habla de cómo celebran allí la nochevieja: supermodelos medio en bolas por todos lados, chicas que le vomitan justo al lado, un tipo de bebida alcohólica que te quema la garganta... y un garito donde estaba Björk, la cual es lo mejor de Islandia o, como dice Quentin, es la Jackie Chan de Islandia. El que esté interesado en Tarantino y la risa asegurada que se baje la entrevista, que está en el emule, no podía ser menos.

Ah, Tarantino dijo también de Islandia que era el mejor sitio para celebrar el año nuevo y que este año volvería por allí... ¿quién se anima? Jajaja.

8/12/06

Tarantino y la perfecta imperfección (III): Kill Bill - Star Wars

Una película (dos, en realidad) como Kill Bill solo causa indiferencia a los que no se quedaron con la copla. Muchos sabihondos definen sus obras como referentes de la cultura pop americana. Vale, pero no olvidemos que Quentin Tarantino es el director más europeo (con permiso de Woody Allen y junto con un par más) de todos los paridos en ''Burguerland''.

Según Samuel L. Jackson, Tarantino y George Lucas tienen personalidades muy diferentes, pero si comparáis Pulp Fiction y American Graffiti veréis muchas similitudes formales (contexto y estilo narrativo). No digo que sean dos gotas de agua, pero con la cultura pop de base, una siempre me recuerda a la otra (si bien para mí Pulp Fiction está muy por encima).

American Graffiti para mí es una gran película (con una gran BSO) que podía haber dado lugar a una gran carrera en el cine para George Lucas, si este hubiera disfrutado del éxito de Star Wars y hubiera pasado página en lugar de obsesionarse con el tirón comercial y haberse dedicado casi por entero a la ''Sagrada Trilogía'' y más tarde a ampliarla con otra trilogía un poco más apócrifa.

Ese es el doble sentido de ''vivir a costa de tu obra''. De no haber sido tan pesetero (¿eurero?¿dolarero?), sinceramente pienso que Lucas habría podido crear obras tan interesantes como las de su colega Coppola, o de Brian De Palma, o de Kubrick.

Kill Bill ha tenido tirón. Mucho. Cientos de millones de dólares. Y Tarantino podría hacer un par de pelis más y vivir de lo que se saque con ellas... eso sería una lástima. George Lucas no hizo nada que yo no hubiera hecho en su situación, la verdad, pero espero que a QT no le pase eso, porque soy de los que opina que aún no ha hecho su obra maestra. Además, su idea de cine consiste en realizar una película sobre un tema o subgénero diferente por película... así que espero que sepa sobrellevarlo todo como hasta ahora y no se deje llevar por ser ahora más viejo y mediático.

También es cierto que Tarantino ha demostrado un potencial muy superior antes de realizar Kill Bill que George Lucas antes de hacer Star Wars... ¿no?

*Post dedicado a Lee Marvin, por meterme prisa. Jajaja.

Tarantino y la perfecta imperfección (II)

Retomando lo dicho anteriormente, pensadlo bien. El miedo me entró ya en Kill Bill, donde QT dio lugar a un despliegue de medios insólito en un Quentin que nos había enamorado con sus localizaciones y presupuestos ''nouvellevagueros'' (formalidad: para mí eso también simboliza el concepto de cine independiente, diferenciándolo de esas superproducciones hollywoodienses donde encajaría Kill Bill por forma, no por contenido). Este derroche sin sentido, ya que las pelis a las que estaba homenajeando contaban siempre con presupuestos bastante ajustados, junto con ese avance en el aspecto técnico me hicieron entonar el ''Houston, tenemos un problema'' junto con el ''fue bonito mientras duró''. Luego, al ver que solo cambiaba la apariencia y el interior permanecía intacto (el interior es lo que cuenta, hoy no lloverá porque llovió ayer, el tamaño no importa... ¿falacias? Sí, pero no en este caso) expiré aliviado. Quedaba Tarantino para rato.

¿Grindhouse? ¿El proyecto de los ''hermanos''? Tengo ganas de verla, aunque tampoco la espero con ferviente expectación porque, realmente, ¿qué queda por hacer en el género del miedo? Los asiáticos nos dan tanto miedo con sus películas como con la taquilla que hacen sus remakes americanos. Personalmente, a mí los chinos me acojonaban desde antes de saber que también hacían pelis de miedo, así que, ¿qué queda? ''Guiños a los clásicos''. Me encantaría ir al cine y encontrarme con una versión gamberra y retorcida de Vanishing Point con homenajes a grandes como Darío Argento o George Romero (no, no es que se me haya olvidado la ''A.'' de Romero, es que estoy hasta los cojones de ella). Espero no estar muy equivocado con el resultado.
En la tercera parte de este ''discursillo'' hablaré detenidamente de la mala espina que me da Kill Bill.

7/12/06

Tarantino y la perfecta imperfección

Hay quien dice que hay un camino que lleva a la perfección, pero para mí es un camino que desemboca en otro. La perfección es otro camino, irónicamente, el más imperfecto de todos. Si lo viéramos como una carretera, seria la peor asfaltada en un día de lluvia torrencial... hasta Alonso o Sainz darían la impresión de ser bebés al volante. ¿El cuerpo? Un cuatro latas.

Esa es la senda por la que han ido los pocos sabios que de este mundo han sido, que diría Góngora. Pero, muy de vez en cuando, en el arte o en la propia filosofía, aparece alguien con un don extraño, una especie de sexto sentido que le ayuda a la hora de idear. Ve su facultad como algo innato, sencillo, siendo capaz de imitar miméticamente a sus predecesores e innovar causando un impacto tan grande que será recordado mucho después de muerto. Todos sabemos confeccionar más o menos la lista, ¿no? Que si Mozart, que si Miguel Ángel...

Metámonos en el mundo del cine. En él encontramos a varios, de estos genios. Hoy toca Tarantino. Si alguien quiere saber algo sobre Quentin Tarantino que se meta en páginas como ''Un fan de Lee Marvin'', ''Tarantinospain'' o ''La turbopágina de Tarantino'', ahí encontraréis información detallada pasada, presente y futura de este grande, así como enlaces a otras páginas (incluso en inglés, yes sir!)... todo muy completo y recomendado por el abajo firmante.

El tema que ocupa este larguísimo post es Tarantino y ese camino de perfección del que tan fácil es salirse (a veces, sin darse cuenta). Reservoir Dogs, Pulp Fiction y Jackie Brown, perfectas: presentación del genio, consagración a nivel mundial y obra de madurez absoluta (tanto es así Jackie Brown que para comprenderla en su plenitud has de ser un cinéfilo de la talla del propio QT, más o menos). Kill Bill representa su devoción por una serie de géneros que (por lo visto) por separado no le daban para una peli, pero juntos le dieron para hacer dos. en Kill Bill no se pierde un ápice de maestría, ni de genialidad... también son perfectas.
Pero ahora entra en juego un elemento que sólo había influido anecdóticamente en la vida y obra de Quentin Tarantino, que no es perfecto (aunque sí es bueno) y que, según pasan los años, va haciendo desaparecer la concepción dogmática cinéfaga de QT (¿no os habéis dado cuenta?) por una imagen pública mezcla entre showman y estrella de rock (si bien se atisbaba antes, ahora es lo único que queda). Este elemento dañino es su ''hermano'' Robert Rodríguez.

Continuará...